Fuente:_ Nico Delgado – Diario El País
El presidente del Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay (INAU), Guillermo Fossati, solicitó este miércoles la renuncia de la directora de INAU en Rocha, Élida Bentancor, la cual fue presentada y recibida en la misma jornada.

La solicitud de renuncia se produjo tras una serie de denuncias graves por parte de los trabajadores de la dependencia estatal.
Según información proporcionada por Fossati a El País, el pedido de renuncia fue resultado de “una acumulación de episodios y situaciones” que generaron serias preocupaciones. El presidente de INAU detalló que, durante una reunión vía Zoom con Bentancor y el vicepresidente de INAU, Aldo Velázquez, se constató que “lejos de imaginar que hay una luz al final del túnel, lo que se veía era oscuridad; por lo tanto, correspondía tomar la decisión”.
La controversia se desencadenó por una carta enviada por los funcionarios de INAU Rocha, en la que se denunciaban hechos de acoso laboral y negligencia en el servicio de protección a niños, niñas y adolescentes, lo que estaba vinculado a un presunto caso de abuso sexual infantil. La denuncia solicitó una investigación exhaustiva sobre la situación.
Fossati anunció que el directorio de INAU se reunirá este jueves para tratar oficialmente la renuncia de Bentancor. La decisión final sobre la nueva designación del cargo recaerá sobre Fossati, Velázquez y la directora de INAU en representación del Frente Amplio, Natalia Argenzio.
El cargo de dirección departamental de INAU es de confianza política, y Bentancor mantenía un vínculo con el Partido Nacional. En el contexto de la crisis, la ausencia de conciliación y la difusión de audios que comprometieron aún más la situación fueron elementos cruciales. Los audios, emitidos por el programa Nada que Perder de radio M24, mostraron a Bentancor menospreciando al Poder Judicial, la Fiscalía y la Institución Nacional de Derechos Humanos, además de descalificar a los trabajadores de su departamento.
“Vienen los Derechos Humanos y gestiona; viene el Poder Judicial, gestiona; viene la Fiscalía y mandonea. No, a mí no me van a mandonear. Yo voy a gestionar el INAU; que ellos gestionen la Fiscalía y los derechos humanos. Acá no se está violando ningún derecho humano”, expresó Bentancor en una conversación privada que fue divulgada, generando una mayor controversia y presionando para la toma de decisiones rápidas.
Las denuncias hechas por los trabajadores de INAU incluyen alegaciones de desatención de casos críticos y abuso sexual infantil.
En una carta enviada al presidente de INAU, los funcionarios relataron un caso particularmente alarmante. Según la misiva, una menor bajo la protección de INAU había sido víctima de abuso sexual, situación que, según los denunciantes, no fue adecuadamente gestionada por Bentancor. Los trabajadores afirmaron que la situación de la niña había sido comunicada en múltiples ocasiones, pero no se observaron mejoras en su cuidado. La madre de la niña, con dificultades de salud mental, no estaba en condiciones de ofrecer protección adecuada, y el fallecimiento del padre agravó la situación.
El informe detalla cómo, tras la entrevista con la niña en el Centro de Estudio y Derivación (CED), se identificó el abuso sexual infantil y la negativa de la madre a reconocer la situación. El equipo consideró que la mejor opción para la protección de la menor era su institucionalización. Sin embargo, a pesar del protocolo que requería notificar inmediatamente a la Dirección de Proyectos y Servicios, la comunicación no se pudo establecer telefónicamente. En su lugar, se contactó a la asistente territorial, quien informó a Bentancor sobre la necesidad de internación.
De acuerdo con los trabajadores, Bentancor respondió con desdén, afirmando que el equipo del CED estaba “solo para internar” y minimizando la gravedad del caso. “Espero que me hayas entendido; no internación”, habría dicho Bentancor a la directora del CED. La jerarca también habría ordenado que se sacara al agresor con la expresión “total, ya no la van a violar más”, desestimando las valoraciones del equipo y el riesgo global que enfrentaba la familia.
La situación se agravó cuando, tras la orden de Bentancor, la niña permaneció con la madre y sufrió un nuevo episodio de abuso sexual por parte de otro agresor. Los trabajadores denunciaron que, tras este segundo incidente, Bentancor amenazó a la directora de Proyectos y Servicios, quien había dimitido del cargo. “No voy a quedarme con tu herencia maldita”, le habría dicho Bentancor, según el relato de los empleados.



