Camila y Anthony, junto a sus tres hijos, se convirtieron en los beneficiarios de la primera vivienda social entregada dentro del programa habitacional, que contempla un total de cinco hogares en esta etapa inicial.
Durante una entrevista exclusiva con TD9, Camila no pudo ocultar su emoción al describir lo que este momento significa para su familia.
“Es un orgullo, sinceramente un orgullo”, afirmó Camila al ser consultada sobre lo que representa recibir su nuevo hogar. La familia, que anteriormente vivía en condiciones precarias, dio un paso fundamental hacia una mejor calidad de vida gracias a esta iniciativa.
El Camino Hacia la Vivienda Propia
Camila relató que el proceso comenzó con la adquisición de un terreno propio. Posteriormente, buscó apoyo de la Dirección de Promoción Social Division Vivienda de la IDR. “Compré el terreno y después fui y hablé al Ministerio de Vivienda a ver si me podían ayudar, porque sinceramente estaba viviendo en una casita de tabla nada más”, explicó, destacando las dificultades que enfrentaba su familia.
Gracias a las gestiones realizadas, la dirección se comunicó con ella para informarle sobre la posibilidad de acceder al programa. “Me llamaron y me dijeron que tenían una oportunidad para darme una casa”, agregó emocionada. Camila también comentó que el equipo técnico de la IDR le proporcionó detalles sobre los planos y la estructura de la vivienda. “Me dijeron que iba a ser de madera, cómo la iban a armar y cómo se iba a ocupar el terreno”, detalló.
Un Sueño Hecho Realidad
La familia de Camila y Anthony está compuesta por ellos y sus tres hijos: un niño de siete años, un bebé de un año y otro hijo más pequeño. La transición hacia su nueva vivienda representa no solo un alivio económico, sino también una renovada esperanza de estabilidad. “Fue mucha la incertidumbre y ansiedad hasta llegar a este día”, confesó Camila, aludiendo a las dificultades que conlleva vivir sin trabajo fijo y afrontando los costos del alquiler. “No tener trabajo y estar alquilando seguro, sacando plata de todos lados, es muy complicado”, puntualizó.
Ahora, la familia se prepara para instalarse en su nuevo hogar. “Lo más pronto posible queremos disfrutar de esta casa”, afirmó Camila. Aunque todavía quedan por resolver aspectos logísticos, como la mudanza, la familia está decidida a superar los desafíos restantes. “Solo falta traer las cosas, pero es difícil porque ya no hay plata por ningún lado”, indicó, destacando las limitaciones económicas que enfrentan.
“Es un sueño hecho realidad. Ahora sólo queda mirar hacia adelante y disfrutar de nuestra casa”, concluyó Camila, con una sonrisa que refleja el inmenso valor de este hito para su familia.




