En la noche del jueves, durante la interpelación en el Senado, el senador Aníbal Pereyra realizó una exposición contundente sobre la situación en la Dirección Departamental de INAU en Rocha.
El senador comenzó su intervención señalando que desde que la actual dirección departamental asumió el cargo en junio de 2022, ha habido un cambio constante en el liderazgo de dos áreas clave: “Desde esa fecha, han sucedido cuatro directores en la dirección de proyecto y tres en la dirección administrativa, lo que muestra una inestabilidad preocupante”.
Pereyra destacó que de los siete directores mencionados, cinco fueron designados por la administración actual y dos venían de la administración anterior. Este alto nivel de rotación en el liderazgo, según el senador, es alarmante: “Esto debe preocuparnos, ya que refleja una falta de estabilidad en la gestión”.
En la interpelación a las autoridades de INAU el jueves a la noche, el senador Pereyra criticó severamente la gestión de la directora departamental de INAU Rocha, acusándola de “buscar inducir situaciones que incumplen los marcos normativos y protocolos establecidos para la atención de niñas, niños y adolescentes”.
Esta situación, según Pereyra, ha creado un “contexto de desprotección, inestabilidad y riesgo tanto para los menores como para los funcionarios”.
Además, Pereyra mencionó el “clima de terror” que se vive dentro del sistema de INAU en Rocha, y urgió a tomar medidas inmediatas para revertir la situación: “Se deben tomar medidas urgentes para proteger a los niños, adolescentes y trabajadores”.
El senador también hizo referencia a documentos que alertaban sobre la gravedad de la situación y a la falta de respuestas por parte de las autoridades: “A la fecha, no se ha recibido ninguna resolución ante las denuncias realizadas, y esto es aún más grave si las autoridades estaban al tanto de la situación”.
Pereyra subrayó que las denuncias no son de índole política, sino que se basan en “grave vulneración de derechos” y que son planteadas por “técnicos, profesionales y funcionarios”, no por intereses partidarios. Según él, algunos funcionarios han renunciado porque “no quieren seguir trabajando bajo estas condiciones desfavorables”.
Finalmente, el senador pidió una acción inmediata: “No ha sido necesario llegar a esta interpelación si las respuestas se hubieran dado a tiempo. Las situaciones graves requieren respuestas concretas, no excusas”. Enfatizó que la situación debería haber sido abordada con seriedad desde el principio y que la continuidad de la directora actual es insostenible: “Es necesario que la señora directora sea retirada de su puesto inmediatamente, y que se investiguen otras irregularidades en diferentes centros”.
Pereyra concluyó su intervención cuestionando la falta de respuesta y responsabilidad: “Este tema no debe ser utilizado para culpar a gobiernos anteriores. La humanidad y la protección de los menores deben estar por encima de cualquier política partidaria”.