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¿Por qué están muriendo los peces en el Arroyo La Palma?

Un fenómeno preocupante
La mortandad de peces registrada en el Arroyo La Palma, ubicado a unos 10 kilómetros de La Paloma sobre la ruta 15, ha generado gran preocupación entre vecinos, pescadores y productores rurales.

Informe de Willan Diallutto

Este arroyo, que conecta con la Laguna de Rocha, es vital para la biodiversidad local y para la economía de la región. Sin embargo, el fenómeno ocurrido recientemente no es aislado, ya que eventos similares se registraron en 2018.
El principal sospechoso, según los técnicos de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA), es el aumento de la salinidad del agua provocado por vientos persistentes del sur, que empujan el agua de mar hacia el arroyo. Este problema se ve agravado por la presencia de una represa construida por OSE en 1996, que limita el flujo natural de agua dulce.
Diagnóstico preliminar
Un equipo de DINARA realizó mediciones en el sitio y confirmó una alta concentración de sal en el agua. “Medimos la salinidad a ambos lados del embalse y encontramos diferencias significativas: de un lado el agua era completamente dulce, mientras que del otro era extremadamente salobre”, explicó uno de los técnicos. Estas condiciones resultan letales para las especies de agua dulce que no logran adaptarse ni huir debido al represamiento.
Las especies más afectadas incluyen bogas, carpas y sábalos. Los técnicos también indicaron que el impacto parece ser mayor que el registrado en 2018. “Aún estamos analizando la magnitud total de la mortandad, pero preliminarmente podemos decir que es un evento más severo”, agregó el especialista.
Impacto en los productores rurales
El fenómeno también afecta directamente a los productores rurales de la zona. Horacio Fernández, un productor local, explicó cómo esta situación ha impactado a sus animales: “Mis vacas bebieron agua con peces en descomposición y muchas terminaron enfermándose y muriendo. He tenido que construir lagunas artificiales para garantizar agua segura, lo que representa un costo enorme”.
Los productores también se quejan de la falta de soluciones a largo plazo. “Esto ya pasó en 2018 y vuelve a ocurrir. Necesitamos que se tomen medidas definitivas para evitar que este problema se repita”, reclamó Fernández.
Intervención del Ministerio de Ambiente
Ante la preocupación generalizada, el Ministerio de Ambiente envió guardaparques y técnicos para investigar el caso. Se descartó inicialmente que la mortandad estuviera relacionada con contaminantes como agroquímicos. Sin embargo, los expertos subrayan que el represamiento agrava un fenómeno natural de intrusión salina.
“Si bien el ingreso de agua salada es algo que ocurre naturalmente durante vientos fuertes del sur, la represa impide que las aguas salobres se mezclen y disipen rápidamente, creando un ambiente letal para la fauna acuática”, explicó un guardaparque.
El Centro Universitario Regional del Este (CURE) también ha sido convocado para realizar estudios adicionales y determinar la magnitud exacta del impacto ambiental. “Es crucial contar con datos científicos para tomar decisiones informadas y mitigar futuros eventos de esta naturaleza”, indicó un representante del Ministerio.
La importancia de un manejo sostenible
Vecinos y especialistas coinciden en la necesidad de revisar el manejo de recursos hídricos en la región. La represa construida por OSE, aunque crucial para abastecer de agua potable a La Paloma, está siendo evaluada como un factor determinante en estas crisis ambientales recurrentes.
“Es fundamental buscar un equilibrio entre las necesidades humanas y la preservación del ecosistema. Esto requiere un enfoque integral que incluya inversiones en infraestructura sostenible y planes de manejo que contemplen los impactos ambientales”, concluyó el guardaparque.

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