En este sentido, se espera que las cosas se ajusten a una realidad que todos esperábamos, y que se le devuelvan las artes de pesca al pescador.
Actualmente, se encuentra en fiscalía el proceso para la devolución de las artes de pesca, y se espera que este trámite sea resuelto a la brevedad.
Asimismo, se ha llevado a cabo una auditoría del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, en donde se han detectado diversas fallas en la gestión de la DINARA.
Entre las principales problemáticas identificadas se encuentran la falta de personal e inspectores, así como la demora en los permisos de pesca.
Ante esta situación, se ha propuesto llevar a cabo un nuevo censo por parte de DINARA, con el objetivo de regularizar la situación de los pescadores y establecer un control efectivo sobre las capturas y los informes correspondientes.
En este sentido, se ha planteado la necesidad de convocar a los consejos de pescas anuales, con el fin de establecer una mesa de diálogo que permita avanzar en la regularización de la actividad pesquera en el departamento.
Asimismo, se espera contar con la colaboración de las autoridades locales y nacionales para llevar a cabo los controles necesarios y garantizar la protección de los recursos renovables.
Es importante destacar que, si bien existe una gran cantidad de pescadores trabajando en el departamento, la irregularidad es grande y no hay nadie legal.
Por ello, es fundamental establecer un ordenamiento efectivo que permita proteger los recursos y garantizar el trabajo de quienes realizan esta actividad.



