El diputado Frenteamplista Gabriel Tinaglini compartió sus preocupaciones sobre el estado del sistema de salud y la atención a los usuarios en el departamento en una reciente entrevista con TD9.
Tinaglini reflexionó sobre los desafíos enfrentados durante los últimos tiempos y expresó su inquietud por las tendencias observadas en la gestión de la salud pública.
Según Tinaglini, «el seguimiento cercano de este tema durante los últimos años revela una preocupante situación». En particular, señaló un fenómeno de interés que se había desarrollado durante los 15 años del gobierno del Frente Amplio: la participación activa de los usuarios en la evaluación y control de las políticas de salud. Esta participación, enfatizó, «constituía un pilar fundamental para asegurar la transparencia y eficacia en la gestión de recursos y servicios de salud».
Sin embargo, el diputado subrayó que, como legislador de la oposición, enfrentaba obstáculos significativos para acceder a información relevante. «Nos encontramos con limitaciones para ingresar a centros hospitalarios o policlínicas sin previa autorización», lamentó. Esta situación, añadió, era «inconsistente con las prácticas establecidas durante el gobierno anterior».
Tinaglini también compartió sus inquietudes sobre la intencionalidad percibida del gobierno actual de «diluir la participación pública y evitar el escrutinio externo». Afirmó que, a pesar de las afirmaciones de que «todo estaba funcionando perfectamente», el gobierno había desestimulado la participación pública y no había promovido la formación de instancias de control a nivel departamental o local.
La falta de respaldo por parte de la población y la percepción de una pérdida de derechos en el ámbito de la salud complicaban aún más la tarea de los legisladores de oposición. Tinaglini describió cómo «se generaron señales preocupantes en cuanto a la gestión de la salud, especialmente en localidades como Castillos», donde la falta de atención adecuada había llevado a situaciones caóticas.
Las denuncias de los usuarios y la movilización de los funcionarios de la salud condujeron a inspecciones por parte del Ministerio de Salud Pública, revelando condiciones deplorables en algunos centros hospitalarios. «Sin embargo», señaló Tinaglini, «también enfrentamos la persecución de aquellos que realizan reclamos legítimos».
En este contexto, el diputado enfatizó la importancia de la voz de los usuarios y la necesidad de que las comisiones de usuarios fueran escuchadas. También destacó la falta de complementariedad entre el sistema de salud público y privado, lo cual afecta a los usuarios de ambas áreas.
Tinaglini reflexionó sobre los desafíos enfrentados durante los últimos tiempos y expresó su inquietud por las tendencias observadas en la gestión de la salud pública.
Según Tinaglini, «el seguimiento cercano de este tema durante los últimos años revela una preocupante situación». En particular, señaló un fenómeno de interés que se había desarrollado durante los 15 años del gobierno del Frente Amplio: la participación activa de los usuarios en la evaluación y control de las políticas de salud. Esta participación, enfatizó, «constituía un pilar fundamental para asegurar la transparencia y eficacia en la gestión de recursos y servicios de salud».
Sin embargo, el diputado subrayó que, como legislador de la oposición, enfrentaba obstáculos significativos para acceder a información relevante. «Nos encontramos con limitaciones para ingresar a centros hospitalarios o policlínicas sin previa autorización», lamentó. Esta situación, añadió, era «inconsistente con las prácticas establecidas durante el gobierno anterior».
Tinaglini también compartió sus inquietudes sobre la intencionalidad percibida del gobierno actual de «diluir la participación pública y evitar el escrutinio externo». Afirmó que, a pesar de las afirmaciones de que «todo estaba funcionando perfectamente», el gobierno había desestimulado la participación pública y no había promovido la formación de instancias de control a nivel departamental o local.
La falta de respaldo por parte de la población y la percepción de una pérdida de derechos en el ámbito de la salud complicaban aún más la tarea de los legisladores de oposición. Tinaglini describió cómo «se generaron señales preocupantes en cuanto a la gestión de la salud, especialmente en localidades como Castillos», donde la falta de atención adecuada había llevado a situaciones caóticas.
Las denuncias de los usuarios y la movilización de los funcionarios de la salud condujeron a inspecciones por parte del Ministerio de Salud Pública, revelando condiciones deplorables en algunos centros hospitalarios. «Sin embargo», señaló Tinaglini, «también enfrentamos la persecución de aquellos que realizan reclamos legítimos».
En este contexto, el diputado enfatizó la importancia de la voz de los usuarios y la necesidad de que las comisiones de usuarios fueran escuchadas. También destacó la falta de complementariedad entre el sistema de salud público y privado, lo cual afecta a los usuarios de ambas áreas.



