Con las elecciones de octubre a la vuelta de la esquina, el panorama político uruguayo se agita con la reciente alianza entre el Partido Socialista y el Partido por la Victoria del Pueblo.
Mónica Xavier, histórica dirigente de la lista 90, y Gabriela Iribarren, de la lista 567, compartieron con TD9 los motivos que sustentan esta unión, destacando su compromiso con un programa que busca transformar la realidad del país y la necesidad de obtener mayorías parlamentarias para implementar cambios significativos.
Una Confluencia Estratégica
Xavier comenzó su intervención afirmando que “esta lista, 90 y 567, representa una confluencia que va más allá de una mera suma de votos”. Esta alianza, según ella, “es continuidad de un trabajo que venimos realizando dentro del Frente Amplio”, reflejando una trayectoria de colaboración y consenso. La representación de diferentes sectores y pueblos del departamento es fundamental, y esta unión busca garantizar que las voces de todos sean escuchadas en el ámbito legislativo.
Por su parte, Iribarren subrayó que esta alianza es el resultado de “un programa elaborado de manera congresal, con la participación de aproximadamente 3000 personas”. Este esfuerzo conjunto ha permitido desarrollar un programa “rico e interesante” que busca responder a las necesidades actuales de la población, destacando que no se trata de una continuación de los gobiernos anteriores, sino de una respuesta a un contexto caracterizado por políticas “regresivas y conservadoras”.
La Urgencia de un Cambio Profundo
Ambas dirigentes coincidieron en que el país enfrenta desafíos cruciales que requieren atención inmediata. Xavier expresó que “hay muchos temas para cambiar”, haciendo hincapié en el aumento de la pobreza y el desempleo como consecuencia de decisiones políticas recientes. Este programa, argumentan, busca una superación de las políticas anteriores y un enfoque en “legislar para que la justicia social en este país se lleve a cabo”.
En este sentido, Iribarren afirmó: “No solo necesitamos ganar en octubre para la presidencia, sino para contar con mayorías parlamentarias que nos permitan implementar los cambios que la sociedad demanda”.
Compromiso con la Equidad de Género
Un aspecto destacado de esta alianza es su firme compromiso con la equidad de género. Xavier, quien ha desempeñado roles clave dentro del Frente Amplio, enfatizó que “representamos la lucha por las mujeres”, y subrayó la importancia de incluir en el programa un desarrollo del sistema de cuidados. Este desarrollo es fundamental para “facilitar la incorporación de las mujeres al mercado laboral y a la educación, sin las dificultades que plantea el mandato social de los cuidados”.
Defensa de la Seguridad Social
Otro pilar de esta alianza es la defensa de un sistema de seguridad social justo y equitativo. Iribarren resaltó que “estamos militando junto al movimiento social por una reforma constitucional, por el SI blanco”, centrada en tres puntos clave: equiparar las pensiones y jubilaciones mínimas al salario mínimo nacional, garantizar el derecho a jubilarse a los 60 años con 30 años de trabajo y eliminar el lucro del sistema de seguridad social.
Ambas dirigentes se manifestaron en contra de los recortes en derechos y beneficios que han afectado a la clase trabajadora, argumentando que “la justicia social debe ser una realidad palpable, no solo un concepto abstracto”.
La Tercera Vía del Frente Amplio
Xavier e Iribarren posicionaron su alianza como una “tercera vía” dentro del Frente Amplio, que se distingue de otras corrientes como el Partido Comunista. “Creemos que somos una tercera vía legítima”, afirmaron, argumentando que esta confluencia es el resultado de un proceso reflexivo y de construcción colectiva que va más allá de la simple ingeniería electoral.



