Casa del Mar, ubicada en la playa La Aguada, en La Paloma, se ha convertido en un espacio fundamental para la comunidad y los visitantes.
Bajo la gestión del municipio de La Paloma, este lugar no solo es un centro de actividades culturales, educativas y recreativas, sino también un núcleo de integración social y desarrollo sostenible.
Beatriz Dorrego, encargada de Casa del Mar, compartió con Alejandro Arrieta detalles sobre las diversas iniciativas que se llevan a cabo en este espacio.
Casa del Mar fue creado para servir a la comunidad en diversos aspectos. Uno de sus principales objetivos es ofrecer un espacio de coworking gratuito para vecinos, turistas o cualquier profesional que necesite un lugar para trabajar. Beatriz explica que «cualquier persona puede venir y hacer uso de las instalaciones, incluyendo internet, sin costo alguno.»
Este coworking tiene la particularidad de compartir el espacio con otras actividades, lo que lo convierte en un centro dinámico y multifuncional. Entre estas actividades destacan las clases de la UTU, que utilizan las instalaciones de Casa del Mar debido a la falta de un lugar propio en La Paloma. Estas clases incluyen deportes náuticos y el programa RUMBO, dirigido a la formación académica y técnica de los estudiantes.
Casa del Mar también es un centro de referencia en conservación ambiental, gracias a su colaboración con la ONG Karumbé, que trabaja en el cuidado de las tortugas marinas. Además de las actividades de conservación, el centro organiza talleres sobre turismo de naturaleza, sostenibilidad y promoción de la artesanía local. Estas actividades no solo buscan mejorar la calidad de vida de los residentes, sino también proteger el entorno natural.
Culturalmente, Casa del Mar es un espacio vibrante, donde se realizan presentaciones de libros, festejos del Día Internacional del Medio Ambiente, lanzamientos de la temporada de avistamiento de ballenas, y exposiciones artísticas. Estos eventos enriquecen la vida cultural de La Paloma y ofrecen una plataforma para que artistas locales y regionales expongan su trabajo.
Uno de los aspectos más destacados de Casa del Mar es la manera en que la comunidad se ha apropiado del espacio. Beatriz comenta con satisfacción que «la comunidad se apropió del espacio y nosotros encantados.» Este sentido de pertenencia ha llevado a que el lugar se convierta en un punto de encuentro para trabajar en proyectos, realizar reuniones y compartir ideas. Además, el centro está abierto a quienes deseen desarrollar talleres o actividades específicas, lo que refuerza su carácter comunitario y participativo.
Aunque Casa del Mar funciona de lunes a viernes, de 13:00 a 18:00 horas, también se realizan actividades los fines de semana para acomodar a quienes no pueden participar durante la semana.
La Paloma, y particularmente Casa del Mar, ha atraído a una población diversa, incluyendo residentes de Argentina, Brasil, y otros países de América Latina y Europa. «La Paloma es cosmopolita,» dice Beatriz, reflejando la diversidad cultural que enriquece la comunidad local. Esta afluencia internacional se intensifica durante el verano, cuando turistas y nuevos residentes descubren Casa del Mar y participan en sus actividades.
Casa del Mar también es un lugar popular entre los surfistas, que utilizan las instalaciones como punto de encuentro antes o después de practicar este deporte en la playa cercana. Beatriz menciona que «es una bajada también para hacer Surf,» destacando que las duchas y otras facilidades hacen del lugar un punto de referencia para los amantes del surf.
Casa del Mar es mucho más que un edificio con vistas al océano; es un núcleo vital para la comunidad de La Paloma y un símbolo de cómo un espacio bien gestionado puede ofrecer un valor incalculable a una amplia variedad de usuarios. Con su enfoque en la educación, la cultura, la sostenibilidad y la integración social, Casa del Mar se ha convertido en un modelo de cómo los espacios públicos pueden servir de puente entre las necesidades comunitarias y las oportunidades de desarrollo. Como tal, sigue siendo un referente en La Aguada, ofreciendo un lugar donde la comunidad se reúne, aprende y crece junta.