En el día de hoy, como uruguayos y uruguayas, debemos reflexionar sobre la importancia de la democracia representativa y el papel del Estado en la protección de nuestros derechos fundamentales.
Nunca debe emanar desde Estado, el terrorismo, ni la violencia hacia los ciudadanos, y es nuestra responsabilidad elegir a nuestros representantes con una vara ética alta para asegurar la calidad de nuestro sistema democrático.
Este día también nos recuerda una página oscura en la historia de nuestro país, en la que miles de personas fueron encarceladas y torturadas por tener ideas políticas diferentes a las del gobierno de turno.
Debemos proteger la democracia representativa y condenar cualquier forma de terrorismo y violencia.
Es importante tener en cuenta que hay generaciones nuevas en las Fuerzas Armadas que nada tienen que ver con los hechos de terrorismo de Estado del pasado, pero es crucial condenar y romper el pacto de silencio que aún existe en algunos sectores.
Proteger la vida y la verdad es esencial para preservar nuestra humanidad y nuestra civilización.



