Desde el inicio, Díaz describió el proyecto como un gran desafío que involucraba escuchar y responder a las necesidades de la comunidad.
Compromiso Personal y Artístico
Díaz destacó su doble compromiso como constructor del mirador y como vecino de Antoniópolis. Con una trayectoria arraigada en la localidad desde su infancia, el proyecto se convirtió en una obra de arte personal para él.
Asimismo, enfatizó la importancia de agregar un toque artístico y artesanal al diseño, utilizando herramientas simples pero efectivas para dar forma a la estructura.
Tiempo y Esfuerzo Dedicado al Proyecto
El proceso de construcción del mirador demandó dos meses de arduo trabajo, con 35 días de labor efectiva. Díaz mencionó los desafíos enfrentados durante este período, incluyendo días de lluvia, fines de semana y feriados. A pesar de las dificultades, el equipo perseveró, demostrando un compromiso inquebrantable con la finalización del proyecto.
Complejidad y Dimensiones del Mirador
Al abordar la complejidad del mirador, Díaz explicó que la obra no se midió en términos de metros cuadrados, sino en la complejidad del diseño y la precisión del replanteo. Con dimensiones aproximadas de 30 metros de largo y 25 metros de ancho, el mirador se destacó como una obra de ingeniería y creatividad.
Informe: Willan Diallutto



