El movimiento turístico interno ha marcado la pauta, con una significativa presencia de la clase media uruguaya. Caballero señaló con optimismo que, además, se ha comenzado a notar la presencia de turistas brasileños y argentinos, brindando esperanza a la comunidad local.*
A pesar de las incertidumbres climáticas previas, el clima ha sido aliado, ofreciendo días espléndidos que han atraído a bañistas y familias. La Paloma, conocida por ser un balneario familiar, ha mantenido su encanto, aunque se ha observado cierta merma en otras localidades más orientadas a la juventud.
La dualidad de opiniones sobre la movida nocturna se manifiesta, y Caballero se posiciona en un punto intermedio, abogando por una regulación adecuada que permita el disfrute de los jóvenes de manera controlada.
El cambio en la modalidad de reservas genera cierta preocupación para los próximos meses. Dependiendo del clima, los uruguayos, acostumbrados a reservar con poca antelación, están adoptando un nuevo comportamiento. Caballero destacó la importancia de las promociones y la flexibilidad en las tarifas, adaptándose a la situación económica actual.
En cuanto a la prolongación de las estadías, se observa un promedio de 4 a 5 días, con algunos complejos ofreciendo promociones especiales de 7 noches por el precio de 6.
La opinión sobre el nuevo bus de la playa es positiva. Caballero lo califica como algo muy bueno y necesario, a pesar de las dificultades para su habilitación. Destacó su importancia para los turistas y como un servicio adicional que beneficia tanto a visitantes como a la comunidad local.



