El cuidado de la imagen personal trascendió el género femenino.
Para el hombre del siglo XXI, interesado en su cuidado estético, la visita a la peluquería dejó de ser un trámite de unos pocos minutos para pasar a ser una experiencia integral.
Restituir una práctica que se creía relegada a los recuerdos de los mayores y a las películas de los años cincuenta tiene sus beneficio.
El uso de las barberías se transformó en un lugar de encuentro, disfrute y distracción; donde el corte de cabello pasa a formar parte de un todo.
El “boom” de este retorno se dio en los últimos años y en el departamento de Rocha ya se ven más de un establecimiento dedicado exclusivamente a este rubro.
Por lo que, muchos hombres ya adoptaron el hábito y realizan una parada obligatoria al menos cada dos semanas o un mes.
La causa del regreso
En los 90 apareció un icono de la imagen varonil: el futbolista David Beckham.
Sus continuos cambios de estilo, tatuajes y fama hicieron de este personaje un verdadero modelo a seguir para el género másculino.
Entre sus más destacados looks, el célebre jugador fue pionero de la cresta en el hombre como imagen comercial y no como percepción punk, muy propia de los 80.
Un poco más de una década después, se impusieron los más variados dibujos en las cabezas de millones de personas con líneas muy marcadas de la mano del precursor futbolista Cristiano Ronaldo.
Revolución tras revolución de corrientes estilísticas provocaron en el público masculino un interés particular por el cuidado y la imagen personal.
Todas estas facetas en la impronta masculina fueron la clave por el cual muchos de los salones se han dedicado.
El móvil inquieto de La Rueda del Café con Fernando Pato Roberto charló con Andrés de Namsav Barber de Rocha para saber como se desarrolla el fenómeno de las Barberías en nuestro departamento.



